Mi?rcoles, 13 de junio de 2012


Como en su día prometí, sigo tras las huellas de nuestro paisano el pintor barroco Antonio Villamor, empeñado en pergeñar su biografía, siquiera sea sucinta, pero rigurosamente documentada.

Hoy nos lo vamos a encontrar formando parte de una “comisión de expertos” acompañados de un Notario, que seleccionados por su autoridad y saber en cada una de sus profesiones o especialidades, fueron contratados para dar fe de la autenticidad de la reliquia de la Madre Teresade Jesús, su corazón incorrupto y trasverberado, que se conserva en la iglesia del convento de las MM. Carmelitas Descalzas de Alba de Tormes. Actuación solicitada por el Papa Benedicto XIII, en el segundo año de su pontificado.

La misión del pintor almeidense será aportar un testimonio gráfico lo más exacto posible del órgano vital de la Santa de Ávila. Ha de realizar dos copias lo más fieles a la realidad que pueda, una para acompañar al auto notarial y la otra para entregar al P. General de la Orden del Carmen. Estamos a 5 de enero de 1726 y, a la sazón, no se ha inventado todavía la cámara fotográfica y mucho menos la fotocopiadora. Original y copias han de hacerse a mano. El dibujo realizado por Villamor se reproduce arriba, ilustrando este artículo. Del porqué y del cómo de lo que aquella tarde pasó en la villa salmantina, se da cuenta en las páginas 437-439 del tomo octavo de la obra Año teresiano, diario-histórico, panegírico-moral, en que se describen las virtudes, sucessos, y maravillas de la seráphica y mística Doctora Santa Teresa de Jesús, asignadas a todos los días de los meses en que sucedieron. Su autor El Padre Fray Antonio de San Joachin, carmelita descalzo, Rector y Lector de Theología que ha sido de su Colegio de San Cyrilo de Alcalá. Con licencia. En Madrid. En la Imprenta de la Viuda de Joseph de Orga, calle de Bordadores, junto a casa Professa. Año de1758.

Podemos deducir por los hechos que aquí se narran que nuestro paisano Villamor no era uno más entre los pintores de la Salamanca de su época, pues entre todos es él el elegido para tan importante misión, como se detalla en el auto que reproducimos a renglón seguido:

“Como la maravilla de permanecer este Corazón totalmente incorrupto, separado del Virginal Cadáver, y Cuerpo de la Santa, físicamente, herido por el Ángel con visible señal, sea un asunto de los más singulares que se hallan en la esfera de lo milagroso; se hace inexcusable el dar una completa Relación del estado, postura, y circunstancias en que existe actualmente esta Santa Reliquia. Para desempeñar este propósito, y que haga, firme fe todo lo que dijéremos, no hallamos mejor medio, que el trasladar la Información jurídica, que de orden del Vicario de Cristo, Cabeza de la Iglesia Universal, le hizo por los años de1726 acerca de este asunto en la Villa de Alba, con el motivo de conceder la Iglesia el Rezo de la Transfixión, que goza ya la Santa. Tenemos a la vista un traslado fiel de los Autos que entonces se hicieron, y es en la forma que se sigue.

AUTO

En la Villa de Alba de Tormes a veinte y cinco de Enero de mil setecientos y veinte y seis años, su Merced el señor Licenciado Don Francisco Antonio Espinosa y Treviño, Colegial, Huésped en el Mayor del Arzobispo de la Universidad de la Ciudad de Salamanca, Provisor, y Vicario en ella, y su Obispado, estando en ta Iglesia del  Convento de Religiosas de Santa Teresa de Jesús, Carmelitas Descalzas de esta dicha Villa, y siendo la hora de entre tres, y cuatro de la tarde, y la misma señalada; presentes el Doctor Blas de Villahartadel Gremio, y Claustro de dicha Universidad, y su Catedrático en la Facultad de Medicina; y el Doct. D. Manuel de Robles, de dicha Universidad, y Médico Titular de esta Villa, y nombrados para la descripción, vista, y reconocimiento del Sagrado Corazón de dicha Imagen, que se venera en dicha Iglesia; Manuel Sánchez Polo, Cirujano, Estevan García Pan y Agua, Maestro Arquitecto, y Platero, Antonio Villamor, Pintor, todos nombrados respective cada uno en su facultad, y Arte para dicho reconocimiento; y asimismo estando presentes D. Alfonso de Oviedo, Presbítero, y Don Juan de Espinosa, Vecinos de dicha Villa, Testigos de vista, para dicho reconocimiento, y Don Andrés González de Soto, Presbítero, Beneficiado de la Parroquia de San Andrés, y Fiscal del Tribunal Eclesiástico ; y estando así juntos, por ante mí el Notario, y después de haber precedido haber hecho oración  al Santísimo Sacramento, tomó, y recibió juramento de los sobredichos, y cada uno, los que prometieron hacer, y cumplir lo que fuese de su cargo, y obligación, diciendo la verdad, sin añadir, ni quitar de lo que viesen, y Dios les diese a entender; debajo de lo cual, y dado parte a la Madre Sor Maria Ana de Santa Teresa, Priora de dicho Convento, y demás Religiosas al efecto que se iba por el Rvdo. P. Fr. Pedro del Espiritu Santo, Comisario nombrado para dicho efecto, acompañado de los Reverendos Padres Fr. Tomás de la Concepción, Prior en su Convento de dicho Orden de la Ciudad de Ávila; Fray Manuel de Santa Teresa, asimismo Prior del Convento de Carmelitas Descalzos de esta dicha Villa; y a, Fray José de la Concepción de dicho Orden, recibieron por el Torno de la Sacristía de dicha Iglesia; el Sagrado Corazón en su Relicario, y pusieron junto a las gradas del Altar mayor, sobre una mesa de Altar, donde los dichos nombrados, y demás personas expresadas le vieron, y registraron con todo cuidado, y atención, cada uno de por si, tomando el tiempo que necesitaban para ello; y pasando algun tiempo, todos juntos, y cada uno de por sí, dijeron a su Merced dicho señor Provisor, haber visto y reconocido dicho Sagrado Corazón, y poder declarar, y manifestar todo lo que fuese necesario para la mayor inteligencia del estado en que se halla. Y  por su Merced oído, y entendido, mando a dicho Antonio Villamor, Pintor, manifestase, y pusiese de pronto las copias que había hecho, y sacado de dicho Corazón, lo que en su cumplimiento ejecutó; y teniéndolas presentes dichos Doctores Don Blas de Villaharta, y Don Manuel de Robles, y el referido Estevan García Pan y Agua, Architecto, y bien vistas, y cotejadas con el dicho Sagrado Corazón con todo cuidado, y aplicación, dijeron: estar concorde, símil, y parecidas en todo a él, sin ofrecérseles reparo alguno; y el Dicho Antonio Villamor, debajo de juramento, que tiene hecho, declaró a su Merced, que las dos copias que había manifestado, eran las mismas que había sacado por el Corazón Sagrado, que está presente, sin haber añadido a ellas, ni quitado cosa, sino es en la misma forma que lo había comprendido, según su Arte, y Dios le había dado a entender; y por su Merced dicho señor Provisor fue mandado, que dichas copias se recojan por mi dicho Notario, para que la una se ponga a continuación de estos Autos, y la otra a su tiempo se entregue a la Parte. Y asimismo, que dicho Sagrado Corazón, en la conformidadque está, y se sacó, se vuelva a entregar a dicha Madre Priora, y Religiosas por los referidos Padre Comisario, y demás Religiosos, y se ponga por fe para que siempre conste; y para continuar en las Declaraciones, según las apuntaciones hechas por dichos Médicos, Cirujano, y Architecto, mandó su Merced, cada uno en su facultad comparezca a hacer su Declaración; y por este su Auto así lo mando, y firmó, junto con dicho Fiscal, y demás personas aquí expresadas, de que doy fe. Licenciado Espinosa. Don Alonso de Oviedo. Fr. Pedro del Espíritu Santo. Fr. Manuel de Santa Teresa, Prior. Fr. Tomás de la Concepción, Prior. Fr. José de la Concepción. Don Juan de Espinosa. Doct. Don Manuel de Robles Ruiz. Don Blas Pérez de Villaharta. Manuel Sánchez. Esteban García Pan y Agua. Antonio Villamor. Ante mí, José Blanco”. (Siguen las declaraciones de médicos, priores, arquitecto, presbíteros, provisor, vicario, etc., que carecen de interés al respecto)

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Tags: Villamor, Teresa de Ávila, Teresa de Jesús, Alba de Tormes, Trasverberación, Salamanca, Carmelitas

Publicado por Sayago @ 18:09
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