S?bado, 16 de mayo de 2015


No me refiero al gran poeta de Formariz, Justo Alejo, del que celebramos este año el 80º Aniversario de su nacimiento. Se trata de otro sayagués ilustre que lleva el mismo apellido: Miguel Alejo Vicente, nacido en Almeida, ex Delegado del Gobierno en Castilla y León, durante las dos últimas legislaturas del PSOE.

Es amigo mío desde chico y compañero en la facultad de F. y Letras de Salamanca, pero en cuanto a ideas políticas e ideología tenemos marcadas diferencias sobre militancia y praxis. No estamos a partir un piñón, como suele decirse, ni hemos compartido nunca mesa y mantel. Jamás he recibido dádiva alguna de él, pero tampoco se la he solicitado nunca. Sin embargo, nos estimamos mucho como personas, nos respetamos y celebramos aquello que nos une. Sobre todo el amor por Almeida de Sayago, nuestras raíces, la cultura que heredamos de nuestros mayores y las de nuestros convecinos y paisanos sayagueses. Ambos queremos para ellos el mayor bien, sin discriminación de género o de maneras de pensar.    

Él está en política desde hace años, siempre entregado a sus principios igualitarios y progresistas, fiel servidor de lo público, procurando que alcance a todos una mejor cobertura social en todos sus aspectos y el mayor bienestar y progreso. Es un hombre honrado, justo, cercano, culto, tolerante, experimentado, dialogante, ponderado y buen gestor. Intachable en su conducta y actuaciones, sabe escuchar y ejercer la autoridad (en el sentido pleno de la auctoritas romana). En verdad, un ejemplo en el que muchos deberían mirarse y tomar nota, sean de su partido o del oponente.

En fin, quiero decir abiertamente que Alejo, que sueña con ser alcalde de su pueblo desde siempre, es la única solución para salvar a Almeida de la debacle, vistas las candidaturas presentadas, de cara al próximo 24 de mayo.

Nótese que no digo la mejor solución, sino la única solución para resolver los enrevesados y graves problemas que deja en herencia la Corporación Municipal saliente, en la que algunos elementos no han evitado causar graves y enormes daños a nuestro pueblo, ebrios de ambición y protagonismo personal.

Así pues, por todo ello, hay que concluir, en consecuencia, que es imprescindible votar a Miguel Alejo, pues es necesario que su candidatura salga elegida por amplia mayoría y pueda gobernar el Ayuntamiento sin cortapisas.

En estas elecciones no se votan siglas, son elecciones municipales, se votan hombres para regir los ayuntamientos. Depositaremos nuestro voto no para ampliar o acortar los supuestos del aborto o hacer que el AVE llegue hasta nuestro pueblo... Votamos para que se solucionen los problemas que más directamente nos atañen y para que nuestro día a día transcurra plácido, cómodo y en paz. Pensemos en ello, aplicando el sentido común.

Por todo lo dicho, considero que será un buen negocio depositar la confianza en Miguel Alejo y hacerlo alcalde por amplia mayoría para que pueda actuar sin dilaciones ni impedimentos insolidarios. Convencido estoy de que será bueno para todos; si lo estuviera de lo contrario, lo diría también.

Por lo demás, con absoluta libertad y en conciencia, hagan mis paisanos los almeidenses con su voto lo que lo que cada cual considere oportuno. La democracia, ¡bendita sea!, nos permite a todos decir lo que queremos y votar lo que nos dé la gana, respetando siempre al que piense diferente.


Publicado por Sayago @ 8:16
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