Mi?rcoles, 06 de julio de 2016

Me pregunto por qué, habiendo sido tan importante en su tiempo, se ha escrito tan poco de la industria del corcho en Almeida.

Muy escaso espacio le dedicó el profesor portugués Luis Antonio Domingues Polanah en su obra Campesinos de Sayago. Estructura social y representaciones simbólicas de una comunidad rural,  publicada en 1956.Tampoco ha estado demasiado prolijo Juan Antonio Panero, ni en su primer libro, Sayago. Costumbres, creencias y tradiciones (2000) ni en el último, Almeida de Sayago. Pasado y presente de sus tierras y sus gentes (2014). En aquél se limitó a señalar, en sólo cuatro líneas, la importancia que tuvo esta actividad industrial en nuestro pueblo y a recoger la explicación sobre los procesos, tratamiento y fabricaciones que se llevaban a cabo en la fábrica de Antonio Dolores. Y en el último, no pasa de una página el espacio del texto que le dedica.

Ramón Carnero es quien ha tratado el tema con mayor detenimiento y profundidad (Revista EL Filandar, publicación de cultura tradicional, num. 8, pp. 20-24. Zamora,1996). Hay que agradecérselo.  Me parece oportuno insistir una vez más en ello, pues tanto Almeida como Sayago todavía le deben el reconocimiento por haber sido pionero en el estudio de las tan ricas e importantes historia y etnografía sayaguesas y muy en particular las de nuestro pueblo.

Pero ocurre que desde 1996 hasta aquí ha llovido mucho. Y otros estudiosos han extendido las investigaciones sobre este tema, conscientes del interés e importancia que la industria corchero-taponera tuvo en Almeida. A resultas de lo cual, algunos aspectos dados por buenos con anterioridad, han de ser remplazados ahora por las evidencias halladas en las nuevas fuentes de documentación consultadas.

Este es el caso del profesor de la Facultad de Geografía de la Universidad de Valladolid, Juan Carlos Guerra Velasco, que en su trabajo La industria corchero-taponera en el noroeste de España: origen y evolución de una actividad de perfil artesanal (1827-1977), publicado la Revista de Historia Industrial, núm. 57, pp- 55-86. Universidad de Barcelona, 2015.1, considera a Almeida de Sayago, junto con la comarca de Liébana en Cantabria y el pueblo de Valdelosa (Salamanca) como los tres centros industriales corcheros más importantes del noroeste español.

Así pues, parece oportuno abordar este tema con más detenimiento y mayor profundidad, actualizando y ampliando los datos que hasta ahora han sido aceptados como definitivos. Me impongo esa tarea y en varias entregas, en este blog, tengo el propósito de ofrecer detalles y pormenores de indudable interés sobre tan singular e importante industria, para mejor conocimiento de una página importantísima de la historia de Almeida.

Vale la pena que los almeidenses jóvenes y las futuras generaciones sepan de las hazañas de sus antepasados para que emulen  su ejemplo y aviven el orgullo de su prosapia. Si otros fueron capaces de “hacer milagros” en tiempos de enorme precariedad, debería ser posible ahora, si no hacer progresar, al meno no dejar morir un pueblo del que se ha escrito:

“Almeida de Sayago ha sido siempre una referencia en la comarca por una serie de manifestaciones que se han reflejado en todos los órdenes y a todos los niveles, desde lo personal a lo colectivo

Ejemplos de esta afirmación, que puede parecer apasionada y un tanto exagerada, lo tenemos en la muestra de las personas que han salido de ese vivero sayagués, inquietudes vivas, regados en siembra ejemplar y generosa por toda la geografía de España. Y si aludimos al campo de las iniciativas sobre progreso y desarrollo, nos encontramos que Almeida ha estado siempre en vanguardia de los movimientos o posibilidades que ofrecían determinados sectores. Quiero recordar en tiempos ya pasados la industria del corcho, manejada con habilidad y efectividad; y nada digamos del comercio en general, sin olvidar la industria harinera, manteniendo varios centros de producción y que pasada la postguerra fue extendiéndose a Fresno de Sayago, Sobradillo de Palomares, El Perdigón y la misma Zamora capital, llegando a crear verdaderas dinastías de industriales.” (Herminio Ramos. La opinión de Zamora, 12 febrero 2009).

 [Continuará. Próximo capítulo: 1. Los orígenes]

 


Publicado por Sayago @ 14:12
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