Jueves, 01 de septiembre de 2016


2.- Cómo y cuándo empezó todo: Lorenzo Mayor Sastre, el pionero

A la pregunta ¿cómo empezó esta industria en Almeida? lamentablemente hemos de responder que no con muy bien pie. ¿Y a la de cuándo? Pues tampoco podemos señalar una fecha exacta, hoy por hoy; lo que deja abierta la puerta para que los jóvenes investigadores puedan, en un futuro, tratar de datar con precisión y ampliar los extremos que hoy a nosotros se nos niegan. ¡Apasionante aventura!

En 1884, el Licenciado don Faustino Gómez Carabias, “Catedrático Sustituto que fue de la Escuela especial de Náutica y Comercio de La Coruña, Fiscal eclesiástico que fue de esta Diócesis, actual cura párroco de San Marcial en la misma y colaborador de varias revistas”, publica la muy conocida y ponderada obra titulada Guía sinóptica, estadística-geográfica de las poblaciones y parroquias de la Diócesis de Zamora y vicarías de Alba y Aliste. En su página 32 aparece la descripción geográfica de Almeida y en ella se señala los siguientes datos: “Los habitantes en general labradores y además como abundan algo los pastos crían y recrían ganados de vacuno y lanar principalmente y no pocos se ocupan de la fabricación de tapones de corcho, mantillas y mantas para lo cual hay varias fábricas de aquellos telares y tintes para éstas.”

Sabemos que existía esta actividad industrial con anterioridad a la publicación del libro, si bien no hay constancia de una fecha exacta. Para Ramón Carnero “la fecha no se puede precisar con exactitud, pero que está comprendida entre 1853 –que no aparece mencionada en la Contribución Industrial y de Comercio-  Afirma Carnero, si bien sin citar la fuente que lo garantiza, que “llegó de la mano de Lorenzo Mayor (bisabuelo de Felipe Ramos Mayor), que instaló la primera fábrica junto a la Fontana, llegando a trabajar veinte obreros, algunos de los cuales se establecieron por su cuenta.”  Sin embargo, Guerra Velasco, en la obra que hemos citado ya en los capítulos anteriores (pág. 68), sitúa la fecha de inicio en el año 1878, en un cuadro sinóptico de establecimientos que elabora partiendo de las siguientes fuentes: Medir (1953), Carnero (1966), Domínguez (1882), Archivo del Ministerio de Agricultura (AMA), diversos legajos y Archivo de la Dirección General de  Biodiversidad del Gobierno de Cantabria (ADGB), diversos legajos.  Y comenta sobre Almeida: “No es posible señalar con precisión una fecha para los primeros talleres taponeros de la localidad más allá de un intervalo que se extiende desde 1853 –quizá 1862- hasta 1877” (pág. 70). En cualquier caso, coincide con Carnero en la existencia de un solo taller en 1878 (el ya mencionado arriba), tres en 1883 y, de nuevo, solo uno en 1894.

¿Por qué se da por hecho que el pionero de la industria del corcho en Almeida es Lorenzo Mayor Sastre y no otro? Una pregunta que tiene fácil respuesta y muestra la evidencia de dicha afirmación. A ella aludía al principio, al decir que esta industria había comenzado con al pie, como podéis  comprobar.

 En el Tomo I del Libro de Actas del Ayuntamiento de Almeida, folio 144, está anotada la declaración de pérdidas que hace él mismo, por un incendio declarado a la una de la mañana del día 27 de julio de 1878 en su casa-fábrica. Trámite indispensable para poder cobrar del seguro el monto de las pérdidas habidas. La transcribo literalmente y en la forma en que está escrita, incluyendo las faltas de ortografía del original:

“A la una de la madrugada de este día, en la suxa fábrica de su propiedad, situada en este pueblo, calle del Puente Nuevo treinta y uno, se había declarado un voraz incendio que duró desde la una a las tres de la mañana, o sea dos horas; habiendo principiado este incendio por una pila de corcho que tenía en una de las habitaciones de la espresada casa fabrica, cuya casa, corcho y demás tiene asegurada a la compañía “El Fénix Español” según póliza que en este acto exhibe; y para poder cumplir con cuanto ordena el artículo 15 de la expresada póliza, hace esta declaración ante el referido señor Alcalde, añadiendo que para extinguirlo se emplearon todos los medios que estaban al alcance del pueblo; que al toque de campana la mayor parte de los vecinos con cántaros y calderos de agua y otros con palos y azadones para cabar y hechar tierra habiendo tomado una parte activa todas las autoridades locales y el puesto venemerito de la guardia civil hasta conseguir sofocarlo, sin que se puedan explicar las causas del incendio. El fuego fue en corcho en plancha de 1ª y 2ª clase; y el daño del corcho quemado hasciende a siete mil pesetas. Y el averiado a dos mil setecientas y setenta y cinco, que enjunto hacen un total de nueve mil cien pesetas, que agregándole cien pesetas que asciende el daño de la casa hacen un total de nueve mil doscientas.”

Una salvedad: El hijo de este pionero, Matías Mayor Nicolás “Lorenzín”, tuvo también su fábrica de corcho y algunos autores lo confunden con su padre. Error a corregir de aquí en adelante, en base a la evidencia que muestran las fotografías que acompañan a este escrito, de cuyo contenido extraigo los siguientes datos: En 1904, en la primera hoja del Libro registro de los individuos comprendidos en la contribución industrial de este término, para la anotación correspondiente de la fecha en que presentan sus declaraciones, según previene el artículo 120 del Reglamento de 28 de Mayo de 1896, sobre imposición, administración y cobranza de la contribución industrial del Ayuntamiento de Almeida, aparece dado de alta (nº 5 de la relación) en el epígrafe “Corcho”, a secas, y con domicilio en Plaza , nº 9 y de nuevo en el número 13 de la misma relación, con domicilio en Plaza Mayor, en el epígrafe “Establecimiento de venta permanente de mercería y paquetería”. Su padre, Lorenzo Mayor Sastre, figura también en la misma relación con el número 24, que continúa en el anverso de la hoja 1, figurando en el epígrafe “Fábrica de tapones de corcho 1 mesa y 2 asientos”, con domicilio en la calle Cárcavo.

Hoy no nos vamos a extender más. Cerramos el S. XIX e iniciamos el S. XX. De lo que sigue, una interesante historia, trataremos próximamente.

BIBLIOGRAFÍA MENCIONADA:

Gómez Carabias, F. (1884), Guía sinóptica, estadística-geográfica de las poblaciones y parroquias de la Diócesis de Zamora y vicarías de Alba y Aliste. Zamora, Imp. y Tip. De J. Gutierrez. Doncellas, 3.

Medir, R. (1953), Historia del Gremio corchero. Alhambra. Madrid.

Carnero, R. “La industria corchero-taponera en Almeida de Sayago” (1996) El Filandar, publicación de cultura tradicional. 8, pp .20-24. Zamora.

Domínguez, S. (1882), Memoria histórico-descriptiva de la villa de Valdelosa, edición facsímil (2003). Edición del Ayuntamiento de Valdelosa, Salamanca.


Publicado por Sayago @ 12:00
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