Martes, 15 de agosto de 2017


Cierto es que nos queda ya muy a trasmano la Guerra de Cuba (1895-1898). Sin embargo, en la memoria sentimental de muchos almeidenses y sayagueses aún se mantiene el recuerdo de algunos de sus antepasados a los que les tocó vivir tan trágico hecho histórico en el que no pocos se dejaron la vida o murieron a causa de las graves enfermedades que allí contrajeron.

Los datos sobre el número de soldados enviados a la isla para combatir a los insurgentes y a los Estados Unidos, entre los años 1895 y 1898 se cifran en más de 220.000 jóvenes españoles, con una formación militar precipitada, mal equipados y sin aclimatar, siendo generalizada la opinión de que el peor enemigo contra el que tuvieron que combatir fue el de las enfermedades endémicas. Lamentablemente estos efectivos procedían de familias pobres que por su escasez de recursos no podían acceder a la llamada redención, una manera legal de librarse del servicio militar obligatorio pagando una cuota de 1,500 pts. Así se entiende que abundaran los mozos sayagueses en el efectivo movilizado.

Los EE.UU, declararon la guerra a España y entraron en batalla 25 de abril de 1898, para apoyar a los rebeldes independentistas con la excusa de la explosión del Maine, un buque acorazado obsoleto fondeado en el puerto de La Habana. A partir de esta fecha, se precipitaron las derrotas de las tropas españolas, terminando el conflicto, como es bien sabido, con la pérdida de la Cuba y de nuestras colonias de ultramar. 

En este contexto se inscribe el tema del que voy a ocuparme porque creo que ha de suscitar el interés de muchos de mis paisanos.

El 23 de abril de 1898 se emite una Real Disposición para establecer en todo el reino una Suscripción Nacional para el fomento de la Marina y gastos generales de la guerra, promoviendo la constitución de Juntas Provinciales y municipales para ese menester. Siguiendo instrucciones de la Junta de Zamora y conforme a lo establecido el por el Real Decreto de 14 abril se constituyó la Junta Municipal de Almeida, presidida por el cura párroco y formando parte de la misma con diferentes cargos el alcalde, el juez municipal, el médico titular, el maestro, el farmacéutico, el primer contribuyente y el obrero más anciano. Se trataba de aportar fondos, mediante un donativo voluntario de los almeidenses, para ayudar a los gastos que suponía la guerra para el Estado.

En el Boletín Oficial de la Provincia de Zamora núm. 64, de fecha 30 de mayo de 1898, se publicó la relación nominal de donativos recaudados por la Junta Municipal de Almeida. Esto nos permitirá identificar a los familiares que aparecen en esta lista. Algo que sin duda nos complace y reaviva los más profundos sentimientos de reafirmación familiar.

 



Publicado por Sayago @ 11:23
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