Lunes, 07 de enero de 2013


He de confesar que, impelido por el virus del sensacionalismo al que somos tan propensos los periodistas, me precipité al redactar la información titulada LA CRUZ DEL MÉDICO, publicada en este blog el pasado 1 de junio de 2011. De sabios es rectificar, como suele decirse. Y así, aun sin ambicionar tan inmerecido titulo, hago las oportunas correcciones y aclaraciones, por amor a la verdad y por el respeto debido a quienes me leen.

Nada cambia, en esencia, respecto a lo escrito entonces. Pero pocos días después de hacer público el relato de los hechos, Lau Cardeñosa Tejedor me advirtió sobre un error en las fechas. Por casualidad comentó en su momento con los compañeros de trabajo el trágico suceso y uno de ellos resultó ser bisnieto del médico que fue asesinado en aquel lance. A veces la casualidad viene en socorro de los impulsivos y, gracias a esta circunstancia que señalo, hoy puedo confirmar con certeza probada, no solo la fecha, sino también el nombre del médico asesinado y aportar pruebas escritas sobre tan trágico suceso.

El nombre del médico era Antonio Hernández Tejedor, doctor en Medicina, materia que había cursado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid. ¿La fecha? No puedo precisar el día exacto, pero sí afirmar que sucedió en los primeros días del mes de noviembre de 1890. Queda claro al disponer de la noticia del crimen en el periódico de Zamora, La Enseña Bermeja, del día 15 de noviembre de 1890, en el que se lee:

 “Un extraño crimen se ha cometido en Almeida de Sayago. El médico marchó al pueblo de Carbellino para ver a un enfermo. Terminada la visita, D. Antonio Hernández Tejedor, nombre del médico, regresó a Almeida en compañía del veterinario de la localidad. Para Almeida en efecto regresaron, pero el médico había muerto en el camino. Nada se sabe de cómo pudieron suceder las cosas, porque el veterinario regresó, pero tan demudado que ha perdido la palabra y al parecer también la memoria. El veterinario da ligeramente a entender con sus ojos, que algo terrible debió ocurrir. Nunca pudo saberse qué es lo que sucedió en el viaje de regreso”.

Ese nunca, sabemos ahora que no fue tal. (Siempre digo que no es conveniente usar palabras tan rotundas como jamás, nunca, siempre, eternamente, con toda mi alma, etc., etc., que ningún mortal puede garantizar. ¡Qué bien hubiera quedado mi colega el periodista, si en vez de “nunca” hubiera utilizado “hasta este momento no ha podido saberse…”!) Pues pasados los años, el asesino, barbero-sangrador de Carbellino, confesó su crimen en las puertas de la muerte, del modo y la  manera como quedó narrado en el antiguo post de este blog https://jmb.blogcindario.com/2011/06/00046-la-cruz-del-medico.html en la fecha que figura ut supra y que no tiene sentido repetir.

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Tags: CRUZ DEL MÉDICO, CARBELLINO, CRIMEN ALMEIDA, LAU CARDEÑOSA, LA SEÑA BERMEJA, PERIÓDICO DE ZAMORA, HERNÁNDEZ TEJEDOR

Publicado por Sayago @ 18:20
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